¿Te sientes estresada/o?

¿Experimentas las emociones como ansiedad, rabia, culpa … sin saber cómo gestionarlas?

¿Te gustaría mejorar tus relaciones por ejemplo con tu pareja, tus hijos, en tu trabajo…?

Durante nuestra sesión tendrás la oportunidad de liberarte del dolor emocional, mental y físico, siempre que asumas la responsabilidad de tu propio proceso y decidas hacerlo. Yo te acompañaré en este camino, brindándote herramientas prácticas para que puedas ayudarte a ti mismo.

Realizo las sesiones para niños, adolescentes, adultos, parejas y familias.

Niños y adolescentes pueden asistir a la sesión junto con uno o ambos padres, o de forma independiente con el consentimiento de los padres.

Es importante destacar que los cambios que uno puede generar tienen un impacto profundo en nuestro sistema familiar y laboral.

Los cambios comienzan con uno mismo pero no desde crítica, juicio y queja sino desde la aceptación de nuestra situación actual. Reconocer que es natural experimentar los desafíos es el primer paso. Según mi experiencia, para abrirnos al mundo de manera efectiva, es esencial trabajar nuestras relaciones familiares, empezando por la relación con nuestro padre, madre y la relación con nuestros hijos e hijas.

Descubre más contactando conmigo.

Te invito a recibir una Consulta Psicológico. Si así lo decides, podrás liberarte de las emociones y pensamientos negativos que bloquean tu potencial.

Cuando nos desprendemos de las emociones y pensamientos que nos limitan, experimentamos un profundo alivio, nuestra salud mejora, la mente se aquieta y el cuerpo se llena de energía vital.

Cada vez vivimos en mayor armonía y nos convertimos en creadores de nuestro destino.

Durante la primera sesión, puedes notar los efectos de este proceso en tu vida, como alivio, mayor paz y más alegría.

Podemos preguntarnos: ¿Cuántos pensamientos puede generar una sola emoción a lo largo del tiempo?

La presión acumulada de las emociones da lugar a pensamientos recurrentes. Por ejemplo, un recuerdo doloroso no resuelto de los primeros años de vida puede genera, con el tiempo, innumerables pensamientos asociados a ese suceso. Una solo emoción puede dar origen a miles de pensamientos.

Los pensamientos en y por sí mismos no son dolorosos, sino los sentimientos relacionados con ellos.

“Si pudiéramos entregar la sensación de dolor subyacente, todos esos pensamientos desaparecerían al instante y nos olvidaríamos del suceso” David Hawkins.